Cápsula del tiempo

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¿Cuál es uno de los objetivos de los textos escritos? Conseguir que sus mensajes perduren a través del tiempo. El poder de la escritura puede ser fascinante. Esto es lo que debemos transmitir a nuestros pequeños.

Basándose en esto, hace ya algunos año Susana, una de nuestras profesoras de grafo, realizó una actividad con sus alumnos más mayores, los de sexto, que les gustó mucho. Seguro que si ahora lo leen, todavía la recuerdan. Es una actividad cuyos resultados siguen latentes, esperando el momento adecuado e inesperado de darse a conocer… esperemos que dentro de muchoooo tiempo. 

¡Qué misterio! ¿De qué se trata? Aquí os lo explicamos pues este curso lo ha vuelto a hacer precisamente en estos últimos días…

¡ Una cápsula del tiempo ! Uaaauuu



Una cápsula o caja del tiempo es un recipiente hermético construido con el fin de guardar mensajes y objetos del presente para ser encontrados por generaciones futuras. 

Era relativamente frecuente enterrar alguna de estas cajas con documentos de la época en las bases de un edificio en construcción con el fin de que se encontrasen en posibles reformas pasadas muchas décadas o siglos. De este modo constituyen un testimonio inesperado y fiel de épocas ya pasadas. 

En 2009, si recordaréis, cerca de la Plaza de las Cortes de Madrid se descubrió una caja de cobre de 1835. En ella se encontraron cuatro tomos del año 1819 del Quijote, un libro de la vida de Miguel de Cervantes y otras publicaciones. Esta caja y su contenido estuvo expuesta en la Casa de Correos pasado un tiempo para que los madrileños pudiesen contemplarla y maravillarse. 

Pues bien Susana decidió volver a realizar una cápsula del tiempo con sus alumnos de sexto de primaria… en concreto los “suertudos” fueron María, Godtime, Mario, Paolo y Jonathan. Esta actividad puede plantearse para un grupo más grande de alumnos, siempre y cuando la caja sea grande pues todos querrán aportar al menos un objeto “personal” y es interesante que todos puedan hacerlo. 

Para realizar esta actividad necesitamos una caja metálica, de acero inoxidable, de hierro, de  aluminio, metacrilato….de cualquier material resistente, hermético e impermeable. Se trata de que permanezca inalterable por mucho tiempo para que se conserven los elementos que en ella guardemos.

Esta fue la caja usada por Susana en esta actividad: una pequeña caja de caudales (con una tara)



La actividad se desarrolló durante una semana en dos sesiones de 45 minutos cada una, pero se puede alargar el tiempo que se estime oportuno. 

PRIMERA SESIÓN: Presentación y preparación de la actividad. Reflexión y debates.

Durante la primera sesión, Susana presentó a los niños la actividad a realizar. Susana les explicó qué era una cápsula del tiempo, para qué servía, cuál era el objetivo… Enseguida los niños se motivaron con la actividad. Les resultó una aventura fascinante. 

Empezaron a pensar cuáles de los objetos de su uso cotidiano podían ser los más representativos de su vida actual. Se hizo una lluvia de ideas con su posterior debate sobre los elementos que cada uno iba mencionando. Apuntaban los que todos admitían como válidos e iban desterrando los menos aceptados o aquellos que, por su tamaño o por lógica, no podrían ser introducidos en la caja. Al final cada uno quedó en traer un objeto personal como su aportación a la cápsula. Los niños aprendieron además en esta sesión a dar un valor más allá del material a  sus objetos cotidianos. 

Es muy importante que en todas las clases los niños aprendan a dialogar, a respetar las ideas de otro, a admitir como buenas las ideas ajenas… a trabajar en equipo.    




SEGUNDA SESIÓN: Contenido de la cápsula. Aportes personales y escritura del mensaje. 

La segunda sesión consistió en que cada alumno aportase sus objetos personales a la capsula. Así aparecieron también objetos nuevos que antes a ninguno se les había ocurrido, algunos objetos estaban repetidos, otros debían ser rechazados… Poco a poco la capsula se iba llenando. 


 






Los niños  escribieron una lista a ordenador con  los objetos que iban siendo seleccionados. 


Este es el listado de cosas que contenía la capsula final:

INVENTARIO DE OBJETOS CONTENIDOS EN LA CÁPSULA

  • Carta con mensaje, nuestras firmas y huellas
  • Portada del periódico El País con una noticia relevante y de actualidad (por desgracia fue con la noticia del atentado contra el “Charlie Hebdo”) 
  • Un décimo de lotería de navidad (no premiado claro)
  • Un mapa de metro actualizado
  • Un billete sencillo de metro 
  • Un sello de correos
  • Un cd-rom con música de actualidad grabada (Justin Bieber, Abraham Mateo, Violetta…)
  • Varias monedas: de 1, 2, 0.10, 0.20, 0.50  céntimos y 1 euro (incluir la de 2 euros rebasaba el presupuesto. Donación realizada por la profe)  
  • Varios cromos
  • Una figura de Playmobil (por deseo expreso de la profe)
  • Una pieza de Lego (por deseo expreso de la profe)
  • Un coche de juguete
  • Una bola de plastilina roja
  • Un lápiz, una goma y un sacapuntas (útiles básicos de la clase de grafo)
  • Un sobre de Cola-Cao, 
  • Una etiqueta de Coca-cola 
  • Un chicle
  • Un Chupa-chups 
  • Una pequeña figurita del roscón de Reyes 
  • Una medalla con una inscripción entusiasta “Lo mejor es lo que viene”


(Hay que tener cuidado con los productos perecederos pues pueden descomponerse y destruir los otros contenidos de la caja, conviene que vayan envueltos. Esta claro que quien los reciba lo hará ya caducados) 

Después quedaba algo también muy importante: escribir una carta o mensaje que acompañase a los objetos dentro de la caja.  Fue laborioso pensar el contenido del mensaje a escribir, pues los niños tuvieron que ponerse en la piel del posible receptor del mensaje. Para esto es también interesante esta actividad: para aprender a pensar en el futuro, para ponerse en la piel de los demás… salir del yo y del ahora tan presente muchas veces en los niños. 

Todos escribieron el mismo mensaje en su cuaderno, y entre todos eligieron al compañero que tenía mejor letra para que fuese él quien escribiese la carta que iría dentro de la cápsula.


 


En la cápsula se incluyó una única carta pero con todas sus firmas ¡y hasta huellas! 


Estos fueron los orgullosos protagonistas de esta actividad:



Y esta fue la última foto de la cápsula con todo su contenido final: 




  


TERCERA PARTE. PARTE FINAL DE LA ACTIVIDAD: Cierre de la cápsula  y “Lanzamiento al futuro”.

Esta tarea se realizó después de la última sesión, una vez terminada la jornada escolar.  En realidad sólo la realizó Susana. Consistió en enterrar la cápsula… “en lanzarla al futuro”.
Quizás hubiera sido interesante que los niños participasen de este proceso, pero por motivos de organización y tiempo no fue posible.

Al final de la segunda sesión, Susana explicó qué iba a pasar con la cápsula. A los niños les dio cierta pena tener que desprenderse de su caja. También mostraron su preocupación por si Susana iba a ser descubierta en pleno proceso de enterramiento. Estaban “sinceramente preocupados” de que “Susana terminase en la cárcel con la Pantoja si la pillase la policía”… Razón no les faltaba… Esta parte final hay que realizarla con mimo y con prudencia, y, además, midiendo que el impacto medioambiental sea inapreciable.  

Susana hizo que los niños “participasen” de esta última parte haciendo unas fotos del proceso. Después se las mostró a los niños en clase. Esas fotos son las mismas que ilustran esta entrada. Los niños miraban fascinados el final de su actividad, con ilusiones y esperanza puestas en esa caja perdida no se sabe bien dónde. 



Por motivos de seguridad, para que “los duendes juguetones del bosque” no vayan a rebuscar en nuestra cápsula, no mostramos claramente en el lugar en que nuestra cápsula fue enterrada. 












Esperamos que esta cápsula este muuuuuucho tiempo enterrada y qué quien la encuentre sepa darle el valor que le corresponde y descubra la emoción con la que fue creada. 



IDEA DE ACTIVIDAD PARA LA FAMILIA

Esta actividad se puede realizar en familia o bien para uno mismo. No es necesario ni enterrar la caja. Una cápsula del tiempo puede ser algo tan sencillo como una caja de zapatos llena de objetos y recuerdos guardados en algún lugar de poco uso (en el fondo de un maletero, en lo alto de un armario, en el trastero, en una azotea o despensa…) Se deja allí y la olvidamos. 
Pasado un tiempo, quizás mucho, la sorpresa y la magia de abrirlos será indescriptible. ¡Anímate de construir una con tus hijos! Todos tenemos recuerdos que conservamos de nuestros pequeños, y no lo olvidamos donde están (o sí), algunos igual los tenéis hasta enmarcados, lo sabemos… las ecografías, la pinza del cordón umbilical, su primer chupete o mantita, su primer dibujo de la guarde, su diente leche, su primeras letras… Pero otros que nuestros hijos usan mucho y ahora valoramos poco se convertirán en pequeños tesoros pasadas unas décadas.  




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3 Responses to “Cápsula del tiempo”

  1. Anonymous

    Me encanta la idea. ¡Y es tan sencilla de realizar también en casa! A mi alguna vez me ha salido sin querer, eso de guardar una caja y años después en una obra en casa o mudanza encontrármela… la sensación es indescriptible, es realmente viajar en el tiempo y volver a revivir todos los recuerdos asociados a esos objetos (y generalmente cuando guardas cosas así, sin importancia, es porque están asociadas a momentos buenos…).
    Seguro que lo pasaron fenomenal con la actividad. Y yo leyéndola también.
    Nieves

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