Contención ambiental y verbal en el niño agitado (parte II)

Es lo justo para compartir ...Share on FacebookShare on LinkedInTweet about this on TwitterShare on Google+

Cajas Amazon familiaTras las pautas dadas en la primera parte sobre la contención ambiental en un episodio de agitación, hoy vamos a hablar de la importancia y es mucha sobre la contención verbal y su abanico de posibilidades.

Como mencionamos en la Parte I, todo está basado en las últimas actualizaciones de la mano de la enfermera del centro en base al curso que acudió el 30 y 31 de enero sobre Atención en situaciones especiales y urgencias psiquiátricas en el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid.

Con esto… empezamos a hablar sobre la contención verbal y damos varios ejemplos

CONTENCIÓN VERBALContención verbal: estilos

Se trata del paso primordial ante estas situaciones. Debemos trasmitirle al niño no una posición de autoridad, sino de ayuda. Debemos conseguir no trasmitir miedo o descontrol de la situación a través de nuestro lenguaje verbal y no verbal. Para saber cómo realizar una correcta contención verbal, debemos tener claro los tipos de comunicación que existen:

  • Agresiva: este tipo de comunicación suele utilizar la manipulación y la movilización del medio. Se usa el lenguaje como medio para conseguir fines personales y no del individuo que tenemos enfrente o un fin común. Este tipo de comunicación suele ser unidireccional. El contenido del mensaje va en una dirección, del emisor al receptor pero no existe retroalimentación. Es un estilo autoritario.

Por ejemplo: ¡Oye! Te he dicho que o haces los deberes o no vamos al parque.

  • Pasiva: Este tipo de comunicación pertenece a personas “sumisas” incapaces de verbalizar sus sentimientos y pensamientos, les cuesta la toma de decisiones y son dirigidas por los pensamientos y actos de los demás.

Por ejemplo: Perdona, pero me parece que te dije que o hacías los deberes o no iríamos al parque, no estoy seguro.

  • Asertiva: Este sería el estilo de comunicación idónea para llevar a cabo una contención verbal con éxito. Se trata de la capacidad de respetar a otros y hacernos respetar por otros. Se trata de la capacidad de expresar sentimientos, deseos o derechos pero siempre respetando los derechos de los demás y sus emociones.

Por ejemplo: En cuanto hagas los deberes iremos al parque como habíamos hablado.

Se ha demostrado en diferentes estudios, algo tan importante como lo que se muestra en la siguiente gráfica.

 Contención verbal gráfico

 ¿Y qué quiere decir esto? Como se ve en la gráfica, dentro de la comunicación existen tres partes fundamentales, que son las palabras o el mensaje, la voz (tono, volumen, ritmo) y el lenguaje corporal o no verbal.

Con esto observamos que es más importante cómo se dicen las cosas que el mensaje en sí mismo.

En cuanto al lenguaje no verbal, debemos cuidar varios ítems, como por ejemplo la postura. En ocasiones ante una agitación si no eres personal entrenado o por tu carácter, es difícil no “perder los papeles”. Se trata de un momento de alta tensión interna y externa en el que tenemos que esclarecer que la pérdida del control la está sufriendo el niño o adolescente y somos el adulto el que tenemos que redirigir la situación.

Debemos adoptar una postura relajada con una base de sustentación amplia las manos relajadas a ser posible siempre enseñando las palmas. No cruzar los brazos. Ni levantarlos señalando.

 Contención verbal: postura         Contención verbal dibujo

En cuanto a la mirada, debemos intentar mantener el contacto visual. Si nuestro hijo o alumno se encuentra en un estado de agresividad, en el que rompe cosas o puede agredirnos, es conveniente que usemos una distancia de seguridad de 1.5m o como mínimo la distancia que existe si estiramos nuestro brazo. Y según vaya fluyendo la situación y conozcamos los comportamientos del niño podemos ir disminuyendo la distancia e ir favoreciendo el acercamiento físico.

Cuando tenemos todos estos puntos claros, queda lo más difícil… ¿Qué decir?

En primer lugar es más cómo decimos que el qué decimos. Es muy importante cuidar las formas a la hora de hablar. Debemos prestar especial atención al tono de voz y al ritmo que deben ser calmados y suaves. A veces es necesario alzar un poco la voz, pero suele ser para recalcar y no para ridiculizar un comportamiento.

Debemos aprender a usar el refuerzo positivo

Por ejemplo: En cuanto te tomes el pescado salimos al parque.

Y debemos intentar evitar el refuerzo negativo en el sentido de que no debemos quitar algo que ya consiguió a través de un esfuerzo anterior. En cuanto al mensaje debemos de ser claros y concisos, usando un lenguaje apropiado que el niño pueda entender y esto significa mantener la idea que queremos trasmitir,

Por ejemplo: nos interesa que se coma el pescado, pues podemos utilizar la siguiente expresión: ¿Lo quieres con kétchup o mayonesa?

Es muy importante en nuestro día a día y en un estado de agitación en particular usar las expresiones correctas para extinguir y negociar una conducta disruptiva, tenemos que intentar dejar apartadas expresiones como: “Tienes que, debes de…“ Y usar: ¿Qué te parece? ¿Te gustaría? Por favor¿ qué te parece?..

Esta forma de expresarnos nos abre infinidad de posibilidades de cambio y de fijarnos metas cortas consiguiendo pequeños pero consistentes logros.

Es bastante habitual que cuando perdemos el control de la contención ambiental, perdamos el control sobre la contención verbal, y además, usemos de manera reiterativa y punitiva expresiones como:

  • “Contigo ya no se qué voy a hacer”.
  • “Yo con esto ya no puedo más”.
  • “No puedo contigo”.

Recordar que somos el adulto, y estas expresiones pueden crear una lacra en el niño con el paso del tiempo. Si no puede el adulto frente al niño… ¿Quién puede entonces? Son frases que muestran la falta de control de la situación y que nos deberían hacer valorar si debemos entrenar la manera en que nos dirigimos a nuestros hijos.

Desde el Centro os damos estas puntualizaciones básicas, son pequeños cambios, queremos mentalizar de la gran importancia en la educación de un niño que tiene la manera de plantear y decir las cosas.

Aquí estamos a vuestra disposición para ayudaros a mejorar esas carencias que encontréis al llevar a cabo situaciones de este tipo.

Esperamos que os hayan gustado los contenidos y estamos abiertos a que propongáis temas que os interesen.

Todavía creo, que nuestro mejor diálogo ha sido el de las miradas, Mario Benedetti

Es lo justo para compartir ...Share on FacebookShare on LinkedInTweet about this on TwitterShare on Google+

One Response to “Contención ambiental y verbal en el niño agitado (parte II)”

Deja un comentario