El apego infantil

apego infantil

 

 “El amor es para el niño lo que el sol para las flores.

No le basta pan: necesita caricias para ser bueno y para ser fuerte “

 

El apego a la mayoría de nuestros lectores os sonara de la existencia de numerosas tendencias educativas de moda en la actualidad que se basan o defienden la crianza con apego. El término “crianza con apego” fue usado por primera vez por el pediatra norteamericano William Sears. Se trata de una filosofía de crianza basada en los principios de la teoría del apego. Estas teorías defienden prácticas tales como el porteo, el colecho, la lactancia natural a demanda… Sin entrar en valoraciones ahora con respecto a esto, estas prácticas por si solas tampoco aseguran ni garantizan un apego seguro pues el apego es algo más y va más allá. El apego es algo más profundo. Vamos a verlo a continuación.

¿Qué es el apego?

Apego significa vínculo afectivo entre el niño y una figura adulta de referencia para el niño que hace el rol del cuidador. Apego es la unión, el vínculo o los lazos emocionales, la relación especial que el niño establece, principalmente, con la madre durante el primer año de vida. Este vínculo se basa en las necesidades de seguridad y protección del niño con el fin de sobrevivir. Existe una meta biológica, la supervivencia; pero también una meta psicológica,  la seguridad. Se trata de una supervivencia física, pero también social y emocional. El apego no es sinónimo de amor o afecto, aunque estos puedan indicar que existe el vínculo del apego.

el apego infantil

Desde que el niño está en el útero materno se prepara para transformar cerebralmente las experiencias vividas en emociones.  El vínculo no es instantáneo. Se construye día a día. Primero se desarrolla entre madre e hijo, y más adelante entre el bebé y su padre, y el resto de familiares. Durante los 2 primeros meses desde su nacimiento, el bebé y su madre experimentarán  un estado de enamoramiento mutuo. Se irán conociendo, descodificando mutuamente, aprendiendo sutiles códigos de señales, identificando mutuamente, aprendiendo sutiles códigos de señales, identificándose olfativa, táctil, auditiva y visualmente. Dos meses después de nacer, el bebé ya ha fortalecido su capacidad de confiar en ” ese otro” que calma sus ansiedades, que inclina su péndulo de temperamento innato hacia la emocionalidad positiva, hacia un predominio de la alegría confiada y hacia una curiosidad de exploración del entorno.

que es apego infantil

A los 2 meses aparece también la primera sonrisa intencionada. A partir de entonces, el niño está preparado para ir ampliando los vínculos en su proceso de apego. Aparecen nuevos actores cargados de afectividad: el padre, los hermanos, los abuelos… Cada encuentro con estos actores quedará inscrito en la memoria emocional de ese niño: voces, aromas, gestos, miradas, caricias… (Céspedes).

Los bebés nacen con una propensión biológica a interaccionar con los demás. Son sociables por naturaleza. El bebé no sabe controlar sus emociones, es incapaz de regularlas por sí mismo. De hecho, desconoce qué es lo que siente o la emoción que experimenta. Es la madre quien actúa de espejo emocional.

Los niños en los primeros años de vida deben permanecer cerca de una figura materna y/o paterna de referencia para establecer un adecuado vínculo de apego. Éste es un aspecto imprescindible para el desarrollo integro y adecuado del bebé.

“Los vínculos que el niño establezca con su madre y con el resto de adultos desempeñaran un papel crucial en la construcción de una personalidad sana y equilibrada o, por el contrario, de una personalidad frágil y proclive a la enfermedad”  (Céspedes)

apego niño con su madre

 El primero en desarrollar una teoría del apego fue el psiquiatra y psicoanalista inglés John Bowlby (1907-1990).  Bowlby quiso describir y explicar porqué los niños se convierten en personas emocionalmente apegadas a sus primeros cuidadores, así como los efectos emocionales que resultan de la separación.

El apego según Bowlby se define como una vinculación afectiva intensa, duradera, de carácter singular, que se desarrolla y  consolida entre dos personas, por medio de la interacción recíproca, y cuyo objetivo más inmediato es la búsqueda y mantenimiento de proximidad en momentos de amenaza, ya que esto proporciona seguridad, consuelo y protección. No se trata de un sentimiento que no se pueda constatar, sino de conductas observables que comienzan de manera refleja.

En 1951 Bowlby escribe “Cuidados maternos y salud mental” donde expone su teoría de la “necesidad maternal” del niño. A partir de esta obra desarrolla su teoría del apego. Desarrolló en Londres un proyecto con un equipo de investigación sobre los efectos de la separación maternal en el desarrollo de la personalidad de los niños.

La madre biológica es, normalmente, la figura principal de apego, pero el papel puede ser tomado por cualquier persona que se comporte de manera “maternal” durante un primer período. Los niños formarán vínculos con cualquier cuidador que sea sensible y receptivo a las interacciones sociales con ellos.

apego niños

Mary Ainsworth (1913-1999), psicóloga estadounidense y colaboradora  en el proyecto de investigación de Bowlby, a partir de su trabajo con niños en Uganda, sugiere que existen dos grandes estilos de apego:

APEGO SEGURO: Es el apego que podemos llamar normal o deseable. Se da cuando la persona que cuida demuestra cariño, protección, disponibilidad y atención a las señales del bebé, lo que le permite desarrollar un concepto de sí mismo positivo y un sentimiento de confianza.  Los niños que crecen con este tipo de apego tienen en sus cuidadores como una base segura, sus padres les inspiran confianza porque siempre han estado disponibles y saben que les responderán en situaciones adversas.

APEGO INSEGURO: Apegos que muestran alguna carencia por parte del cuidador hacia el niño. Se da cuando el cuidador está física y emocionalmente disponible sólo en ciertas ocasiones. Es un niño con temor a explorar el mundo, sin expectativas ni confianzas con respecto a las respuestas de sus cuidadores.

  • Apego ansioso evitativo: se da cuando el cuidador deja de atender las necesidades de protección del niño, lo que no le permite el desarrollo del sentimiento de confianza que necesita. Son niños que se sienten inseguros hacia los demás y esperan ser desplazados sobre la base experiencias pasadas de abandono.
  • Apego ansioso ambivalente o resistente: En este patrón los padres o adultos que cuidan al niño responden de forma inconsistente a lo que el niño pueda requerir. Son niños que reciben respuestas contradictorias a sus peticiones: unas veces les hacen caso, otras veces no.
  • Apego desorientado o desorganizado:  El vínculo se ve afectado por negligencias y abusos por parte de los padres, por separaciones traumáticas, pérdidas, u otras cuestiones. Suele estar relacionado con experiencias traumáticas de apego del cuidador en su infancia, o incluso en la edad adulta, no resueltas. Este es el apego característico en niños maltratados, y el que peores consecuencias tiene para el futuro de la persona.
apego con los padres

 

Una cosa que también debemos tener presente es que el niño no tiene capacidad de rechazar y evitar a su figura de apego. El niño, especialmente en sus primeros años, no cuestionará a sus padres, ni a sus maestros ni a sus cuidadores ni educadores…ni aunque le maltraten. De alguna manera, biológicamente, el niño entiende que, aún así les necesita para sobrevivir.

El tipo de apego más favorable es el apego seguro. Es el que predice una mejor competencia social en el futuro. El apego seguro es la piedra angular del crecimiento independiente. Es el apego al que hay que tender.

La neuropsiquiatra infantil Amanda Céspedes define el apego como “ el guión relacional en que se basarán las vinculaciones futuras y sentará al mismo tiempo los cimientos para construir la confianza básica, un sentimiento profundo de fe en la capacidad de ser amado “

¿Para qué sirve el apego? ¿Cuál es su fin último? Céspedes lo define de manera magistral “las vinculaciones humanas sirven para promover, mantener y fortalecer el tesoro más caro de la afectividad humana:  la armonía emocional, porque ella es una fuerza generativa formidable, un motor de conquistas que lleva al ser humano a la experiencia de la felicidad”.

No debemos olvidar que el fin último de la existencia humana es conseguir la felicidad de todos los individuos y a ello debemos tender con cualquier tipo de acto e intervención sobre el niño y sobre nosotros mismos

 

apego infantil niños

“Miramos a nuestros hijos

Y nos preguntamos qué día, qué frase, qué aventura

quedarán grabadas en su memoria para siempre. (…)

Los días más felices de su hijo están por venir. Depende de usted “

Carlos González

 

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA Y RECOMENDADA:

 

Bowlby, J. (1998), El apego y la perdida. Editorial Paidos

Cespedes, A. (2013). Educar las emociones. Ediciones B

Michelena, M (2002). Un regalo para toda la vida. El secreto mundo emocional de la madre y su  bebé. Editorial Temas de hoy

Gómez Papi, A. (2010). El poder de las caricias. Crecer sin lágrimas. Editorial Espasa

Gónzalez, C. (2003). Bésame mucho: Cómo criar a tus hijos con amor . Editorial Temas de hoy

 

El próximo martes os ofreceremos la segunda parte de esta entrada. Será una entrada muy interesante:

” Trastornos del vínculo o del apego en la infancia “….

 

¡ No podéis perdérosla ! 

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