Síndrome de Sotos: Intervención (Parte II)

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Sin título

En más del 80 % de los niños con SSo, hay hipotonía. La hipotonía hace referencia a un bajo TONO MUSCULAR.

Tono muscular puede ser un término relativamente ambiguo. Con él se hace referencia a la ligera tensión de un músculo en reposo. Su aumento o disminución se denominan hiper o hipotonía respectivamente.

Cuando decimos que un niño tiene un tono muscular excesivo o disminuido, debemos entenderlo de un modo parecido al significado de la temperatura corporal: si está elevada tenemos fiebre y si está disminuida hipotermia. Pero en sí misma la hipo o hipertemia no es una enfermedad sino un SIGNO que nos remite a diferentes etiologías o causas. Así, un niño puede presentar hipotonía por muchas razones (una enfermedad en el músculo, hipotiroidismo, una infección, a una alteración genética…) por lo tanto cuando se dice de un niño que tiene hipotonía no es la conclusión de una evaluación, sino el principio de un camino hacia:

  • El origen de la hipotonía: la causa de la misma.
  • Asociaciones frecuentes: buscar alteraciones secundarias a un bajo tono (estreñimiento, pie plano, escoliosis, reflujo, dificultades en la alimentación…)
  • Planificación de la intervención terapéutica rehabilitadora.

Pero ¿cómo se diagnostica la hipotonía?

El primer escalón, es la la exploración física. En función de los datos obtenidos y de la historia del niño, habrá que hacer unas u otras pruebas complementarias (biopsia muscular, electromiograma, análisis de enzimas, pruebas genéticas, de imagen…)

        El examinador prestará especial atención a tres características del tono muscular, para determinar la resistencia que ofrece el músculo sometido a tres maniobras:

  • Presión: que evalúa la consistencia muscular.
  • Estiramiento: que evalúa la extensibilidad
  • Movilización pasiva.

Es la resistencia que ofrece el músculo a la presión, estiramiento y movilización pasiva, que se traduce en la exploración por la consistencia, la extensibilidad y la pasividad.

1. CONSISTENCIA. Abultamiento de los músculos, su “relieve”, su firmeza cuando se palpan.  La consistencia  está disminuida en la hipotonía.

2. EXTENSIBILIDAD. Es la capacidad de elongación de los músculos de los miembros.

Se explora intentando alcanzar el máximo ángulo de una articulación mediante movilización pasiva. La extensibilidad se explora separando los segmentos de una articulación (ángulo). Ofrecen poca resistencia y el ángulo es grande en el niño hipotónico.

El doctor Alcázar, nuestro médico rehabilitador, nos muestra el goniómetro, con el que se miden estos ángulos.

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Las maniobras  mas realizadas son la bufanda de miembro superior que se realiza desplazando el miembro superior sobre el cuello, que en condiciones normales el codo no sobrepasa la línea media corporal, y la bufanda del miembro inferior, que se realiza cruzando un miembro inferior sobre el otro; y habitualmente el muslo no cubre el sexo.

3. PASIVIDAD es la movilidad pasiva de un segmento de miembro u oposición del músculo a ser estirado mediante balanceo. Se explora sacudiendo el segmento superior y observando la amplitud de los desplazamientos del segmento inferior; es de apreciación más difícil y su valor diagnóstico es relativo.

Intervención desde el Departamento de Fisioterapia

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Este síndrome se caracteriza por un acelerado crecimiento prenatal y post-natal. El rápido desarrollo suele acompañarse de retrasos y dificultades en el área motora, del lenguaje, social y cognitivo.

Aproximadamente un 91% de los niños con Sso presentan hipotonía es decir, disminución del tono muscular o lo que coloquialmente se conoce como flacidez. El 8% restante no lo aprecian al nacer, pero sí a medida que el bebé va creciendo.

Como consecuencia de la hipotonía, se produce un retraso en el desarrollo motor:

  • Retraso en el control cefálico.
  • Retraso de la edad de adquisición de la reptación, volteos y gateo…
  • Retraso de la adquisición de la marcha de manera autónoma etc.

Una vez que tengamos el diagnóstico del médico o que los familiares observen un retraso en el desarrollo motor es imprescindible empezar con la fisioterapia.

Objetivos y aspectos a trabajar:

  • Estimulamos los reflejos.FullSizeRender (2)
  • Terapia cráneo-sacra.
  • Trabajo miofascial.
  • Trabajamos el control cefálico en las diferentes posiciones del cuerpo.
  • Apoyo en antebrazos en prono ( boca abajo).
  • Toma de peso en las manos.
  • Reptación, volteos….
  • Sedestación con apoyos y cuando ya lo adquiera sin ellos.
  • Cuadrupedia y gateo..
  • Trasferencia de peso en los pies.
  • Bipedestación con apoyo, sin apoyo, y posteriormente deambulación
  • Reacciones de equilibrio.
  • Coordinación.
  • Control postural.
  • Reforzamos y perfeccionamos todo lo que ha adquirido y trabajamos el
  • control de los movimientos.
  • Saltos, carreras, transferencia de peso chutando el balón…
  • Etc.
  • Motricidad fina: a partir del añito de edad.

 

Estos peques debido a su rápido crecimiento pueden presentar problemas a nivel de la columna vertebral, en cuyo caso nos adaptamos y realizamos ejercicios y fisioterapia respiratoria (en caso de infecciones respiratorias, asma o alergias) para reducir al máximo o incluso solventar su problema. A nivel cardíaco también pueden tener alguna anomalía con lo que adaptaremos el ejercicio físico siempre coordinados con su médico.

Lo más importante es adaptarnos a las necesidades del peque, teniendo en cuenta que necesitará más tiempo para conseguir alcanzar cada logro motor (reptación, volteos, sedestación, y marcha).

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 SÓLO NECESITAMOS UN POQUITO MÁS DE TIEMPO…  PERO… ¡LO CONSEGUIMOS!

Intervención desde el Departamento de Terapia Ocupacional

Como ya se ha explicado desde el área de Fisioterapia, los retrasos motores son comunes debido a la hipotonía; también existen dificultades en la realización de movimientos motores (gruesos y finos ) . Los problemas de coordinación pueden persistir en la edad adulta. Estas dificultades a nivel motriz (más o menos acentuadas), marcarán los objetivos a trabajar en el área de Terapia Ocupacional.

En nuestro departamento, trabajaremos:

  • La motricidad fina: mejorar la destreza y coordinación óculo-manual (coger y DSC_0011manipular con ambas manos y con los dedos)
  • La orientación espacial
  • Desarrollar habilidades sociales y favorecer actividades comunicativas, tanto con adultos como con iguales para favorecer sus relaciones sociales
  • Mejorar la atención y concentración en el grupo y en las tareas individuales
  • Adquirir hábitos de autonomía e higiene
  • Aceptación de normas y reglas en las sesiones
  • Conseguir una mayor tolerancia a la frustración
  • Controlar la inmovilidad y las conductas impulsivas
  • Desarrollar la creatividad
  • Aumentar la comprensión de conceptos básicos y el desarrollo cognitivo en general

Realizaremos actividades de la vida diaria:

  • Alimentación:
  1. Comer sólo usando la cuchara
  2. Comer usando el tenedor
  3. Usar el cuchillo
  • Vestido:
  1. Calzarse las zapatillas.
  2. Desabotonar botones grandes: empezaremos primero con un muñeco, luego con una tela con botones y ojales y después en si mismo.
  3. Cepillarse los dientes: guiándole con la mano se le ayudará a lavarse los diente hacerle enjuagar la boca con agua clara
  4. Peinarse solo: primer haremos que peine a un muñeco. para enseñar al niño a peinarse, habrá que estar tras él para que tanto el que le enseña como el niño puedan verse en el espejo.
  5. Atarse los zapatos.

 

 En la próxima entrada, se abordará el componente psicológico. ¡No te lo pierdas!

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2 Responses to “Síndrome de Sotos: Intervención (Parte II)”

  1. Lupe

    Gracias por vuestro trabajo y como decis …SÓLO NECESITAMOS UN POQUITO MÁS DE TIEMPO… PERO… ¡LO CONSEGUIMOS!

    Responder

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