Trastorno del Espectro Autista (TEA): Diagnóstico y conducta. Parte 2/4

Es lo justo para compartir ...Share on FacebookShare on LinkedInTweet about this on TwitterShare on Google+

untitled

Como os anunciamos el lunes, esta semana desde el Blog y tras la celebración el 2 de Abril del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, tratamos el Trastorno del Espectro Autista (TEA).  Hoy, abordamos el Diagnóstico y la intervención desde el Departamento de Psicología de nuestro Centro que va referida a específicamente a la conducta de los niños TEA.

-  Diagnóstico

Los TEA pueden ser difíciles de diagnosticar, porque no existen pruebas médicas, como los análisis de sangre, para diagnosticar estos trastornos. Para hacer un diagnóstico, los profesionales de la salud mental evalúan la conducta del niño y su desarrollo con la colaboración de la información aportada por las familias.

A pesar del lógico sentimiento de alivio que se produce al obtener una explicación sobre lo que le ocurre a sus hijos, la aceptación del diagnóstico recibido por parte de la familia requerirá tiempo y supondrá un proceso lleno de altibajos, en el que pueden aparecer diferentes emociones, desde la negación inicial, pasando por sentimientos de ira, resentimiento y depresión, hasta la aceptación del mismo.

Según las familias que ya tienen un hijo con este trastorno, los primeros momentos tras recibir el diagnóstico son los más difíciles, pero con el tiempo y los apoyos adecuados la mayoría de los padres se van sintiendo mejor. La aceptación de su hijo tal y como es, con sus características propias, sus puntos fuertes y sus puntos débiles, ayudará a que le proporcione los apoyos para desarrollar sus capacidades y pueda tener una vida llena de calidad de vida.

El vídeo que os presentamos a continuación es “Academia de Especialistas”, que muestra de una manera amena y divertida las habilidades especiales que tienen muchas personas con autismo y que no siempre se comprenden cuando se ven desde fuera. Dentro de su labor por hacer llegar el conocimiento del autismo a la sociedad, la Fundación Orange ha producido este cortometraje de animación, realizado por el dibujante Miguel Gallardo, padre de María, con TEA.

Como bien dice Miguel Gallardo en el vídeo: “Todos los padres necesitan sentirse orgullosos de sus hijos, no sólo por sus progresos en la escuela, si no también por las cosas que les hacen únicos. Los padres con niños con TEA, también.”

 

-Intervención desde el Departamento de Psicología: conducta.

En la actualidad, no hay cura alguna para los TEA. Sin embargo, las investigaciones muestran que los servicios de Atención Temprana pueden mejorar significativamente el desarrollo del niño. Estos tratamientos incluyen intervenciones para ayudar a que el niño hable, camine e interactúe con los demás. Por lo tanto, es importante que usted hable con el pediatra lo antes posible si cree que su niño tiene un TEA u otro problema del desarrollo.

Un tipo de tratamiento eficaz para las personas con TEA se basa en técnicas de modificación de conducta, el cual goza de gran aceptación entre los profesionales y es utilizado en muchas escuelas y centros de tratamiento, como en el nuestro.Este método tiene como objetivos, enseñar nuevas destrezas, incentivar conductas positivas y disminuir las conductas negativas que interfieren con el aprendizaje. Por ejemplo, un adulto le pide al niño que guarde sus juguetes. Si el niño los guarda, el adulto lo elogia (p. ej., “¡Muy bien!”). Si el niño no los guarda, el adulto puede guiar la mano del niño o no darle un premio hasta que lo haga.

En el tratamiento no nos olvidamos del desarrollo emocional y las relaciones interpersonales (sentimientos, relaciones con las personas que cuidan de ellos). En un primer momento, el objetivo fundamental es que el psicólogo pueda establecer un vínculo con el niño. Para ello se precisarán diversas intervenciones:

  • Crear un entorno bien estructurado, con límites muy claros, de modo que sea un espacio que el niño viva como seguro y acogedor.
  • Seguir “sus reglas”: El niño se sentirá más cómodo ante aquello que conoce o siente que puede controlar.
  • Hablar “su idioma”: Se trata de imitar sus sonidos y vocalizaciones, para que pueda ver al terapeuta como alguien no tan distinto a él y por tanto, menos amenazante.
  • Traducir a “nuestro idioma”: Es decir, al lenguaje. Se trata de poner palabras a la conducta del niño, a sus emociones y estados internos (“te gusta esto”, “estás enfadado”, “tienes sueño”…).
  • Uso de la repetición: La continuidad y la repetición ayudan a generar una sensación de seguridad, disminuyen las angustias del niño y favorecen el establecimiento de un vínculo con el terapeuta.

 

DSC_3839

Una vez se ha afianzado la relación con el psicólogo o terapeuta, este vínculo supone una base de seguridad desde la que el niño podrá ir abriéndose al mundo, sin que le resulte tan amenazante. Es entonces cuando podrán irse incluyendo otras intervenciones:

  • Introducir cambios de modo paulatino.  
  • Explorar cosas nuevas: Los materiales plásticos (plastilina, pinturas) son de especial utilidad. La manipulación de estos materiales genera diversas sDSC_3840ensaciones que sacan al niño de su autocentramiento. El trabajo con materiales plásticos, a su vez, supone una nueva forma de comunicación, ya que permite al niño la expresión de emociones, transformando algo interno e intangible en algo externo, visible y con posibilidad de ser compartido con los demás.
  • Introducir turnos: Iniciar un intercambio con el terapeuta, por ejemplo al poner las piezas de una construcción “ahora tú-ahora yo”, lanzando un coche, con sonidos, etc. Este intercambio favorece la diferenciación entre “yo” y “el otro”, es decir, el reconocimiento de la otra persona, abriendo las puertas al desarrollo de la empatía.
  • Terapia grupal: Su indicación dependerá de las características y necesidades específicas de cada niño. Su objetivo es trabajar la interacción con iguales.

 

De este modo y a lo largo del proceso terapéutico, el niño va lenta y progresivamente construyéndose una imagen y una idea de sí mismo, que le permite diferenciarse de los demás y mejorar la relación con su entorno.

Mañana os ofreceremos la intervención en los TEA desde la logopedia, la terapia ocupacional y la fisioterapia.

Es lo justo para compartir ...Share on FacebookShare on LinkedInTweet about this on TwitterShare on Google+

One Response to “Trastorno del Espectro Autista (TEA): Diagnóstico y conducta. Parte 2/4”

Deja un comentario