Trastornos del vínculo o del apego en niños

Trastornos del vínculo o del apego en niños
trastornos del vínculo

 

El trastorno del vínculo o del apego es un  trastorno psiquiátrico reconocido en el DSM-V como  Trastorno reactivo de la vinculación en la infancia o la niñez. Su diagnóstico debe ser realizado por un especialista en salud mental.

La principal característica del trastorno de apego reactivo son unas relaciones sociales inapropiadas y marcadamente perturbadas en la mayoría de los contextos, que comienza antes de los cinco años de edad, relacionado con un cuidado patológico.

Se da en los casos de estilos de apego inseguro más problemáticos y extremos (aunque estos estilos de apego no sean trastornos clínicos en sí mismos). Aparecen cuando se han descuidado permanente y persistentemente las necesidades emocionales y físicas básicas del niño; cuando ha habido cambios repetidos de cuidadores primarios, lo que impide la formación de vínculos estables.

En la entrada anterior hablábamos del apego infantil como introducción extensa a este tema que hoy nos ocupa. Podéis leerla aquí:

 http://www.crdionisiaplaza.es/el-apego-infantil/

trastornos del vínculo o apego

 

Es habitual en familias desestructuradas, en casos donde haya habido violencia intrafamiliar, en menores que hayan pasado por diversos cuidadores por temas de custodia, en padres que padecen algún tipo de trastorno psiquiátrico que les impiden hacerse cargo de las necesidades emocionales del niño, padres adolescentes que carecen de madures emocional, padres que abusan de sustancias tóxicas, o aquellos que hayan sido educados en instituciones o centros de menores. Aunque hay que dejar claro que la vivencia de estas situaciones no tiene para nada porqué causar un trastorno del vínculo.

Aparecen dos subtipos:

  • Inhibido: incapacidad persistente para iniciar la mayor parte de las interacciones sociales y responder a ellas de modo adecuado. Se manifiesta por respuestas excesivamente inhibidas, hipervigilantes, actitud fría, resistencia a recibir signos de aprecio o comodidades de los demás.
  • Desinhibido: vínculos difusos manifestados por una sociabilidad indiscriminada y con acusada incapacidad para manifestar vínculos estables apropiados. Son niños que se muestran extremadamente sociables y familiares con personas que acaban de conocer; manifiestan intentos contantes de llamar la atención de los demás.
trastornos del vínculo infantil

En los niños con trastornos del vínculo, además de unas marcadas dificultades para establecer vínculos de confianza y para regular sus emociones, se dan también una serie de síntomas psicológicos:

  • Conductas disruptivas, hiperactividad e impulsividad
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Dificultades para establecer relaciones con sus iguales
  • Conductas agresivas hacia otros niños o hacia sí mismo: reacciones defensivas ante el miedo a sí mismo o a los otros
  • Escaso o excesivo contacto ocular (evitación o hipervigilancia)
  • Conductas de intimidación hacia los demás
  • Miedos a que algo le  suceda a la figura de apego en su ausencia
  • Miedo a su propia seguridad cuando no está la figura de apego
  • Conductas impredecibles

El tratamiento del trastorno del vínculo requiere un abordaje siempre multidisciplinar. Cada niño es diferente y hay que analizar con especial cuidado su historia y sentimientos. Son niños que necesitan una atención constante y mantenida en el tiempo, necesitan mucho apoyo y comprensión, tanto en la familia como en la escuela

 trastornos del vínculo en la infancia

 

ABORDAJE DE LOS TRASTORNOS DEL VÍNCULO EN LA ESCUELA

Os contamos algunas pinceladas de la intervención con niños con trastorno del vínculo desde nuestra experiencia en el Centro.

♥ Muchos de los niños con trastorno del vínculo presentan también trastornos de conducta, y dificultades similares al TDAH. Muchas de las pautas educativas correspondientes al TDAH se pueden aplicar a los niños con trastorno del vínculo.

♥ La intervención educativa con estos niños resulta un reto apasionante, aunque desde ya os decimos que es una intervención difícil que requiere mucha empatía e implicación por parte del profesorado.

Todos los niños son diferentes, también los niños con trastornos del vínculo son niños diferentes entre sí. Es necesario conocer cada caso en particular. Es necesario que el profesor conozca la problemática concreta y las circunstancias sociales del menor para que llegue a ser capaz de acercarse a comprender sus emociones y el porqué actúa de manera desajustada en determinadas ocasiones. Es muy necesario especialmente en estos casos desarrollar la capacidad de empatía con el niño.

♥ El profesor nunca debe tomar los desajustes emocionales del menor como un ataque personal del niño contra él. La intervención del profesor casi nunca es el detonante de las conductas disruptivas del niño con alteraciones emocionales por trastornos del vínculo.

♥ El maestro debe ser capaz  de tener claro cuál es su  rol, y determinar cuál va a ser el grado de implicación con el caso del niño. El profesor o el educador va a ser en estos casos más que en ningún otro un mediador entre el alumno y el ambiente. Debe ser capaz de establecer límites de forma anticipada y recordarlos con frecuencia. En algunos casos estaremos ante casos de niños con historias verdaderamente dramáticas y duras. Las reacciones del niño pueden ser muy diferentes, según hemos visto anteriormente los diferentes vínculos alterados: o bien podemos ver niños que demandan afecto constantemente, que piden abrazos y demandan contacto corporal casi  permanentemente, o bien podemos encontrar niños que rechacen cualquier contacto simple como una palmadita en el hombro o incluso una mirada intensa o sostenida.

Las primeras sesiones suelen estar dedicadas casi en exclusiva a establecer un “vínculo” afectivo entre alumno y profesor. Esta situación, según la gravedad del trastorno, puede parecer perpetuarse en el tiempo. Es importante no marcase límites temporales de adaptación. Es un proceso largo, con altibajos, con aparentes retrocesos, pero os aseguramos que seguro y con resultados positivos

Quedémonos con las experiencias positivas vividas en el aula, olvidemos los días malos. Una crisis emocional en estos niños puede dar la sensación de dinamitar todo lo que se ha conseguido hasta ahora. No os desmoralicéis.

♥ Si la situación os desborda emocionalmente, reconocerlo y pedid ayuda. 

El niño con trastorno del vínculo presenta una herida, una huella que sanar. Es lo más importante. Generalmente estamos ante niños con una inteligencia normal, o incluso superior debido al nivel de adaptación que han llegado a desarrollar. Son niños con una gran capacidad de desarrollar una resiliencia en el futuro. Confiemos en sus capacidades. El aprendizaje irá viendo solo. Son niños capaces. El proceso es largo pero, sin duda, merece la pena.

trastornos del vínculo afectivo

                                                      “Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno),

                                                                                   Estarás contento de haberme conocido “

                                                                                  

  Antoine de Saint-Exupéry, El principito

¡ ÁNIMO ! ¡ ADELANTE SIEMPRE ! 

 

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