Daño Cerebral Adquirido Infantil (DCAI)

 

 

El pasado 26 de Octubre celebramos el día del daño cerebral adquirido. No queríamos dejar pasar la ocasión de sumarnos a su mensaje: UNA VIDA SALVADA MERECE SER VIVIDA.

En el centro de rehabilitación Dionisia Plaza, además esa vida es la vida de un niño y… ¡ vaya que merece ser vivida !.

Para que esa aspiración se haga realidad, no basta con ilusión y tesón, hacen falta medios y creemos que es un orgullo que el servicio madrileño de salud haya dispuesto que existe un equipo multidisciplinar, de logopedas, fisioterapeutas, musicoterapeutas, psicólogos, psiquiatra, neurólogo, pediatra, médico rehabilitador, enfermero, maestros, terapeutas ocupacionales y auxiliares acompañando a estos niños y familiares permitiendo que se enfrenten con más herramientas a esta difícil nueva situación.

Pero…. ¿ Qué es un Daño Cerebral Adquirido (DCA) ? 

El Daño Cerebral Adquirido es una lesión repentina en el cerebro. El DCA no distingue edades, puede ocurrir en cualquier momento de la vida de una persona. Cuando ocurre durante la infancia hablamos de Daño Cerebral Adquirido Infantil. Quedan excluidos dentro de los DCA los daños ocurridos en la etapa pre-natal y perinatal.

Las causas que lo producen son variadas; las más importantes son el  traumatismo craneoencefálico (accidentes de tráfico) y los accidentes cerebro-vasculares (ACV), pero otras lesiones del cerebro como tumores, infecciones cerebrales (meningitis, encefalitis..) anoxias, etc, también son capaces de producirlo.

Siempre que existe un Daño Cerebral Adquirido (DCA)  existe un daño al sistema nervioso central. Hay secuelas, según el área del cerebro lesionada y la gravedad del daño, que provocan alteraciones motóricas, cognitivas, conductuales…

En el caso de los niños que acuden a nuestro centro, la cirugía de la epilepsia, la cirugía de tumores del sistema nervioso central o un traumatismo craneoencefálico accidental, si bien no han supuesto una discapacidad o dependencia absoluta sí han dejado huella en diferentes áreas de la esfera emocional, motora, cognitiva, comunicativa… etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿ Cuál es su tratamiento rehabilitador ?

Las personas afectadas, los niños en este caso, necesitan en muchas ocasiones reaprender unas habilidades que ya habían adquirido… Aprender es capacitar al individuo en encontrar soluciones a situaciones que obstaculizan su desarrollo cotidiano. El cerebro puede auto modificarse con el fin de que el individuo se adapte a las demandas de su entorno: a esta capacidad se la conoce como PLASTICIDAD CEREBRAL.

Según recientes estudios, el cerebro retiene su plasticidad a lo largo de toda la vida. Y, debido a que la plasticidad sustenta el aprendizaje, podemos aprender en cualquier etapa de la vida.

En las últimas décadas la neuropsicología y neuropediatría ha despertado un gran interés científico. Existe un gran interés en estudiar las relaciones entre las funciones superiores y las estructuras cerebrales. La neurociencia es una disciplina viva, debemos estar alerta siempre a nuevos adelantos y descubrimientos sobre cómo funciona el cerebro. El funcionamiento y las capacidades del cerebro para reorganizarse y aprender no deja de sorprendernos día a día.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las secuelas de un DCAI, al igual que en el adulto, abarcan todos los ámbitos de la vida, tanto físicos como cognitivos. A nivel motriz podemos encontrar alteraciones de la marcha, el tono muscular, hemiplejia, temblores… En el ámbito logopédico podemos encontrar problemas en la deglución, en la respiración, en el lenguaje.. A nivel cognitivo existe la posibilidad de encontrar problemas de memoria, dificultades para mantener la atención y la concentración… Tampoco son extraños los problemas conductuales, emocionales…

Una de las funciones cognitivas más propensas a alterarse en los casos de niños con Daño Cerebral Adquirido es la función ejecutiva. Las funciones ejecutivas son capacidades desconocidas para muchos, y son las grandes responsables de nuestros actos. Se trata de los organizadores de y coordinadores del resto de las funciones cognitivas.  Gracias a las funciones Su localización cerebral se encuentra en los lóbulos frontales, más específicamente en sus regiones más anteriores, las áreas prefrontales, y sus conexiones recíprocas con otras zonas del córtex cerebral y otras estructuras subcorticales, tales como los ganglios basales.

En caso de lesiones y afectación en áreas cerebrales frontales existe posibilidad de alteraciones funciones ejecutivas. Existe incluso un síndrome específico que da nombre a una serie de síntomas que aparecen cuando existe en el lóbulo frontal: el síndrome de disfunción ejecutiva frontal. Existe  un test específico para evaluar sus funciones ejecutivas: Evaluación Neuropsicológica de las Funciones Ejecutivas en niños (ENFEN)

Cuando la Función Ejecutiva sufre una alteración en el desarrollo pueden aparecer síntomas como los siguientes:

  • Problemas de memoria y  dificultades de razonamiento
  • Dificultades atencionales: dificultades para concentrarse y facilidad para distraerse
  • Problemas de organización: Dificultad para generar estrategias que permitan solucionar y resolver problemas de forma planificada
  • Rigidez mental: Posibles pensamientos perseverantes, reiterativos y obsesivos
  • Dificultades para autorregular la conducta: Tendencia a ser más agresivo, a mostrar apatía, desmotivación

En el ámbito escolar pueden, por tanto aparecer problemas de aprendizaje derivados de las lesiones.

El síndrome disejecutivo es un problema que debe trabajarse desde una perspectiva multidisciplinar para paliar los distintos síntomas.

 

 

 

 

 

 

 

 

FISIOTERAPIA EN EL DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO

El daño cerebral adquirido va a producir una serie de secuelas motrices que dependerán del tipo de lesión, la localización y la severidad inicial de la misma. Por lo que, para aplicar un tratamiento de fisioterapia adecuado, es imprescindible, como ya hemos dicho, una evaluación individualizada del niño.

El niño con daño cerebral adquirido va a presentar una serie de secuelas como son: alteraciones en el equilibrio y la marcha, limitación del movimiento, problemas de coordinación, temblores, falta de sensibilidad…

Desde el ámbito de la fisioterapia se trabajarán las trasferencias, la reeducación de la marcha, recuperación de la movilidad de las extremidades afectadas, la coordinación, el equilibrio… Aplicando a su vez diversas técnicas como Bobath, terapia Vojta, Kabat…

Por ejemplo, en el caso de la callosotomía va a existir un déficit de estereognosia (reconocer objetos mediante el tacto), por lo que en su tratamiento se incluirán ejercicios para reconocer objetos de diferentes formas. Así se logran recuperar capacidades perdidas y mantener aquellas que se han conservado o ya se van recuperando, procurando siempre alcanzar el máximo nivel de autonomía.

Por último, para concluir es fundamental la colaboración de la familia en los ejercicio de la vida cotidiana, para que se fomente su autonomía.

 

 

 

 

 

 

 

 

LOGOPEDIA EN EL DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO INFANTIL

Cuando el daño aparece en edades tempranas, debemos valorar los prerrequisitos del lenguaje. Es conveniente realizar una valoración completa del lenguaje oral sobre aspectos morfológicos, sintácticos, semánticos y pragmáticos.

El primer prerrequisito del lenguaje que debemos valorar son las funciones orofaciales. En los primeros momentos de la lesión, sobre todo cuando ésta ocurre a edades tempranas, podemos encontrar problemas debido a la alteración de los patrones motores de la deglución, a problemas con el tono musculares, alteraciones en la sensibilidad, respiración alterada.

En nuestro centro los  niños  con DCAI no tienen  grandes secuelas en el área del lenguaje, pero en ocasiones más graves  los problemas de habla, las disartrias, llegan a suponer una dificultad en la inteligibilidad de su lenguaje oral, que en los casos más graves llega a ser necesario implementar un sistema alternativo de comunicación.

La respiración es una función básica para el habla, la fonación y la deglución. Si ésta se encuentra alterada, se debe trabajar junto a los profesionales de fisioterapia respiratoria.

También se debe valorar el  grado de afectación de los prerrequisitos para la lectoescritura. Los problemas de motricidad gruesa y fina, la coordinación ojo-mano, la atención… deben ser valorados y tratados en colaboración con el terapeuta ocupacional. En ocasiones las dificultades motrices impiden el desarrollo de la escritura manual, por lo que puede ser necesario la puesta en práctica de un sistema alternativo de escritura a través de ordenadores, tabletas…

Tampoco debemos olvidarnos del desarrollo de la lectura, la comprensión oral y escrita.

 

 

 

 

 

 

 

 

Todos los procesos de desarrollo deben ser tratados por un equipo multidisciplinar experto que, en colaboración estrecha con la familia, consiga un desarrollo lo más normalizado posible en todos los ámbitos de la vida del niño.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestro compromiso no es borrar esa marca, pero sí trabajar para que las secuelas sean las menos posibles, la rehabilitación la máxima y por supuesto, ofrecer acompañamiento emocional al niño y a la familia en esta nueva situación. La evolución de estos niños es nuestro mayor estímulo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 Responses to “Daño Cerebral Adquirido Infantil (DCAI)”

  1. Iker

    Muy buena sintesís del DCAI. Muy recomendable esta entrada. Gracias ! 

    Responder

Deja un comentario